Perfección

Tumbadas en su cama como antes,
la miraba mientras dormía.
Podía ver de cerca la celulitis,
la piel de naranja, sus estrías.
Las venas hinchadas ramificarse
y el vello en la piel que colgaba.
Todas las manchas, irrevocables.

Quería observar su cuerpo de arriba a abajo.
Memorizarlo.
Y que me pareciera feo.
Terrible.
Motivarme lo bastante para no acabar así.
Como si ella hubiera fracasado
en su lucha contra la naturaleza
pero yo aún pudiera salvarme.
Como si fuera posible salvarse.

Sin embargo, solo pude pensar:
“Es perfecto”.
Albergando en su interior
todos esos órganos, glándulas y vísceras
que la mantienen viva
con su minucioso trabajo diario
para que pueda yo mirarla mientras respira.
Aunque ella apenas los cuide,
aunque ella ya no los valore.
Aunque a ella, como a la mayoría,
solo le importe la carne que los envuelve.

Y susurré al oído del que una vez fuera mi casa:
“Tu perfección es tan hermosa…
Consérvala cuanto puedas.
Mantén en marcha la belleza.
No dejes fallar ningún engranaje.
aunque ella ya no te quiera.
No la escuches.
Hazlo por mí.
Que no sabré encontrar la manera
de llenar el vacío que tu perfección deje
cuando desaparezca”.

NARUMI

Crossed Legs, by Joan Semmels
Crossed Legs, by Joan Semmels
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s