Dos flores

Son dos flores avejentadas que aún conservan su aroma.

En una estancia en penumbra o enmarcado en una foto.

En una vieja discusión o en las escasas ocasiones en las que alcanzan el consenso.

Aparece de vez en cuando, atenuado, un aroma reminiscente.

Y en el fruto de sus semillas.

Que florecieron y florecieron mientras ellos se marchitaban.

Empezaron a marchitarse de arriba a abajo, al revés de como crecieron.

Se volvieron blancos todos sus pétalos, o los perdieron.

Empezó a adolecerse el tallo y a curvarse bajo el peso de los pétalos perdidos.

Se extenderá el dolor hasta la raíz y cederán las flores y volverán a la tierra, de donde nacieron.

Las llorarán sus frutos, perdiendo a su vez sus pétalos y empezando a curvar su tallo.

Tratarán de conservar su aroma que ya sienten evaporarse.

En una habitación en penumbra o en un pen drive.

En un armario repleto de cremas antiarrugas y tintes para pétalos.

 

NARUMI

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