Ven, no digas nada.

No es infrecuente.

Vivir en el mismo lugar
y habitar mundos tan distintos.
Hablar la misma lengua
pero en tan distinto idioma.
Desear llegar al mismo destino
recorriendo tan disímiles caminos.

Ocurre a menudo.

Así que ven, no hables.
Respiremos –que sí es
el mismo– este aire.

Así que ven, no hables.
Desprendamos y absorbamos
esta calor tan semejante.

Así que ven, no hables.
Compartamos este cúmulo
equivalente de vanidades.

Ven, no digas nada.
Abracemos este instante,
esta discordante armonía.

Detengámonos por un momento
que poco importa pues,
como todo, será pasajero.

NARUMI

vanity ii

Anuncios

Poema al heredero (VII)

Pasará el tiempo y oscurecerá la piel rosada
de la palmas de tus pies y de tus manos
Desaparecerá la transparencia de tus párpados.

El tiempo pasará y definirá la tonalidad
de tu cabello y el color del iris de tus ojos.
La forma de tu nariz y de tu voz, el tono.

Pasará el tiempo y poblará tus cejas
y tus minúsculas pestañas. Te regalará
dientes y hará tus uñas aún más largas.

El tiempo pasará y se llevará tu aroma.
Como hace el verano con los almendros.
Borrará ese olor, mezcla de leche y besos.

Pasará el tiempo y dejarás de quedarte
dormido con esos ojos tan abiertos,
al rendirse tus ganas de vivir, al sueño.

El tiempo pasará.
Pasará el tiempo.
Y lo celebraremos.

Aún así, quería escribirle hoy
a la criatura que ahora eres.
Quería evitar lugares comunes,
esquivar palabras como ‘rosado’
para que te gustara leerlo
con el pasar de los años.

Pero, ¡ay!, apenas pude.

NARUMI

soft pastel

Canas

A los rituales diarios de puesta a punto
(¿para los demás?, ¿para mí?),
̶ supresión de vello no deseado;
falsa coloración de labios y mejillas;
reducción y moldeado de cejas;
extensión y ensanche de pestañas;
sombreado iluminador de párpados
y delineado artificial de la mirada   ̶
he de añadir ahora el arrancado de canas.

Se me ocurrió, para hacer más llevaderos
estos nuevos minutos extra frente al espejo,
tomarme la molestia de honrar a cada una
con la historia de un recuerdo.

Esta, por mi prematura menarquía.
Esta, por mi abuelo: mi primer muerto.
Esta, por mi profesor de Geografía.
Esta, por aquella semana en París,
comiendo en McDonalds y sin dormir.
Y esta, por la decisión que tomé al regreso.

Esta, por la vida universitaria,
los exámenes y los jueves de excesos.
Esta, por el año en el extranjero
y por cada azafata indicando cómo usar el chaleco.
Esta, cuando volví al pueblo.
Y esta, por marcharme de casa,
con sus lavadoras y sus horas de plancha.

Esta, esta y esta,
se fueron tornando blancas
en las incontables horas frente a mis ventanas.

Esta, por las veces que perdí
‘todo mi honor en torno a un tono que no sonó’.
Esta, por apagar la luz de gas, al fin.
Esta, por el silencio y la casada.
Esta, por el silencio y el dolor de barriga.
Y esta, y esta, y esta….ya las imagináis,
para qué rimarlas.

Esta, por algún mito caído.
Esta, por alguna pésima resaca.
Y esta, por tantas concesiones involuntarias.

Por el momento, más historias que canas.
¿Será vivir suficiente para no invertir la balanza?

NARUMI

make-up-karl-gustavsen-figurative

Te he visto

Te he visto en la calle reciclando,
en un acto tan cotidiano
que he tenido envidia de
los vecinos que viven enfrente.

Ellos, que no saben quién eres.
Que no es en sus sueños donde apareces.
Y, sin embargo, al asomarse pueden verte.

Te he visto detenida en un semáforo,
en un acto tan cotidiano
que he tenido envidia de
los conductores que te cedían el paso.

Ellos, que no saben quién eres.
Que nunca han vivido contando los meses.
Y, sin embargo, a tres metros te tienen.

Te he visto en el mercado comprando,
en un acto tan cotidiano
que he tenido envidia del
tendero que te estaba cobrando.

Él, que no sabe quién eres.
Que nunca ha esperado tu sonrisa.
Y, sin embargo, qué fácil la obtiene.

Te he visto sentada en un banco,
en un acto tan cotidiano
que he tenido envidia del
libro que estabas hojeando.

Él, que no sabe quién eres.
Que no es más que un objeto inanimado.
Y, sin embargo, lo rozan tus manos.

“Hoy la he visto,
hoy la he visto y me ha mirado”
recitábamos de niños.
Pero hoy ella no me ha mirado.
Ni tan siquiera la he visto.

No reserva para mí
ningún acto cotidiano.

NARUMI

 

womanreadingabook
Woman reading a book, Maria Karalyos

Poema al heredero (VI)

Quisiera darte la bienvenida
a un mundo sin bombas,
sin hambre, sin fronteras,
sin niños que lloran.

Quisiera darte la bienvenida
a un mundo sin envidias,
sin miedo, sin machismo,
sin gente que se grita.

Quisiera darte la bienvenida
a un mundo sin anuncios,
sin futbolistas millonarios,
sin audiencia en Telecinco.

Quisiera darte la bienvenida
a un mundo sin sequías,
sin polución, sin incendios,
sin animales que se extingan.

Quisiera darte la bienvenida
a un mundo sin injusticias,
sin represión, sin censuras,
donde no gobernara la economía.

Querría haber engalanado el mundo
antes de darte la bienvenida.
Fingir que estaba a la altura
de tus 51 centímetros de vida.

Pero no me ha dado tiempo.
Así que te doy la bienvenida
a nuestro mundo imperfecto.

Donde al menos no te faltará nunca
una puesta de sol, muchos besos,
una canción alegre, sonrisas,
y alguien que te cuente cuentos.

Y más tarde, una taza de café,
la lluvia, Italia, el calor del vino,
un amor, diez desamores,
y al menos un buen amigo.

El cine, la literatura, la música,
las hojas de los árboles en otoño,
y los anocheceres de verano.
El día después de los desengaños.

Cuando falten nuestros besos
te quedará el de Rodin, el de Klimt
el de Bécquer, el de Chagall,
y hasta el de Brancusi y Magritte.

Tendrás siempre a tu alcance
la luna, las estrellas, el mar.
Serán siempre tuyos tu cuerpo.
alguna ilusión y algún sueño.

Bienvenido a nuestro mundo
que, aunque imperfecto, ansío
que abras los ojos para conocerlo.

NARUMI

 

Poema al heredero (V)

Ven ya, que te vamos necesitando
para franquear algunos muros y
enarbolar banderas blancas.

Ven ya, que te vamos necesitando
para reconstruir algunas ruinas
que antaño fueron atalayas.

Ven ya, que te vamos necesitando
para replantar algunos jardines
arrasados por el tiempo y sus talas.

Ven ya, que te vamos necesitando
para redefinir algunas sendas,
en este momento tan desdibujadas.

Ven ya, que te vamos necesitando
para reencontrarnos entre nosotros
y dejar de ser estos desconocidos
en los que hemos devenido.

 

NARUMI

dandelions

Febrero

Febril y frío.
Fugaz, furtivo.

Da vértigo, febrero.
¿Serán sus dos días menos?
O el ser punta de lanza
entre primavera e invierno.

Da vértigo, febrero.
¿Será porque se disfraza?
De blancos y pálidos grises,
entre algún verde esperanza.

Da vértigo, febrero.
¿Será por su fama de loco?
Con sus días más luengos
y sus noches aún tan frías.

Da vértigo, febrero.
¿Será que nos lo roban?
Como le sucede cada abril
al hombre del traje gris.

¿O será porque es distinto,
diferente, inusitado?
¿O será porque es único,
el más breve del calendario?

O será que cumplo años…

NARUMI

 

febrero